La Máquina hiló su segundo triunfo consecutivo en lo que va del torneo, venciendo por la mínima a una Franja que, a pesar de jugar en su propio estadio, tuvo que soportar el dominio administrativo y futbolístico de los dirigidos por Nicolás Larcamón.
Un inicio condicionado: El VAR y la Roja
El partido cambió por completo apenas al minuto 9. Una entrada durísima de Fernando Monárrez sobre Érik Lira obligó al árbitro Mario Terrazas Chávez a consultar el VAR. Tras la revisión, el jugador poblano vio la tarjeta roja directa, dejando al equipo de Albert Espigares con diez hombres casi todo el encuentro.
A partir de ahí, Cruz Azul se adueñó del balón con una posesión cercana al 90% en la primera mitad, pero la falta de puntería y la gran actuación del arquero poblano, Daniel Gutiérrez, mantuvieron el cero al descanso. Incluso, se le anuló un gol a Luka Romero por fuera de lugar previo de Charly Rodríguez.
El factor Paradela
En el complemento, la desesperación empezaba a rondar el banquillo celeste. Larcamón movió sus piezas dando entrada a Mateo Levy y Amaury Morales para refrescar el ataque. Sin embargo, el muro poblano parecía inquebrantable hasta que llegó el minuto 77.
Tras un tiro de esquina y una serie de rebotes impulsados por el «Toro» Fernández, el balón le quedó a José Antonio Paradela dentro del área. El argentino controló y sacó un derechazo cruzado que, tras un ligero desvío en la defensa, dejó sin opciones a Gutiérrez. ¡El Cuauhtémoc estalló en un grito azul!
Drama final: El «No Penal»
Cuando parecía que Cruz Azul navegaba tranquilo hacia el final, el drama apareció al 90+2′. El árbitro señaló un penal a favor del Puebla por una supuesta falta de Gonzalo Piovi. Los reclamos no se hicieron esperar, pero una vez más el VAR fue protagonista: tras revisar la jugada, se determinó que no hubo contacto suficiente y se canceló la pena máxima.
Fue así que el Cruz Azul confirmó el buen inicio de torneo, demostrando que se siente cómodo de momento en su nueva casa y escalando posiciones poco a poco.
