¡Lluvia de goles en la frontera! Juárez 3-4 Cruz Azul

La Máquina de Nicolás Larcamón visitó Ciudad Juárez con la intención de mantener su racha ganadora. Lo que nadie esperaba era un partido de 7 goles, dos expulsiones y una compensación eterna que puso a prueba los nervios de todos.

El inicio más rápido del torneo

Cruz Azul no dio tiempo ni de acomodarse en el asiento. A los 25 segundos del silbatazo inicial, Agustín Palavecino aprovechó una transición eléctrica para marcar el 1-0 con un derechazo cruzado. Fue un auténtico «gol de vestidor» que dejó pasmados a los Bravos.

La inercia celeste no paró ahí. Al minuto 6, José Paradela demostró por qué es el hombre del momento: tomó un balón fuera del área y, con un toque sutil y colocado, la puso lejos del alcance de Sebastián Jurado para el 2-0. Para el 39′, la goleada parecía sellada cuando Rodolfo Rotondi cerró una gran pinza tras un centro de Gabriel Fernández para el 3-0.

El despertar de los Bravos y la polémica

Cuando el partido parecía resuelto, el drama tocó a la puerta. Al cierre del primer tiempo, el VAR señaló una mano penal de Palavecino. La decisión desató la furia de Larcamón, quien terminó expulsado por sus airados reclamos. Oscar Estupiñán no perdonó desde los once pasos y puso el 3-1 antes del descanso.

Charly y el «sufrimiento» final

Al inicio del complemento (50′), Charly Rodríguez calmó las aguas con un golazo desde fuera del área que ponía el 4-1. Todo indicaba que Cruz Azul gestionaría la ventaja, pero los Bravos, dirigidos por Pedro Caixinha, sacaron el orgullo.

Al 81′, Guilherme Castilho marcó un golazo de «tijera» tras un rebote para el 4-2. En esa misma jugada, el «Toro» Fernández vio la tarjeta roja, dejando a la Máquina con diez hombres.

Al 90+1′, nuevamente Estupiñán apareció para empujar un balón tras una serie de rebotes, poniendo el 4-3 y encendiendo la frontera.

    Los últimos diez minutos de compensación fueron un asedio total. Juárez llenó de centros el área de Andrés Gudiño, quien se vistió de héroe con una atajada milagrosa en el último suspiro para salvar los tres puntos.

    Fue hasta que el árbitro puso el silbatazo final que los celestes se calmaron y sacaron los nervios con el grito de la victoria, cosechando 3 juegos ganados al hilo y siguiendo en un gran momento.

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