Bajo una temperatura que rozaba los cero grados, la Máquina de Nicolás Larcamón se presentó en Canadá con una personalidad arrolladora. Lejos de verse afectada por el clima o el pasto sintético, Cruz Azul dio una exhibición de fútbol de asociación que dejó sin respuestas al conjunto de las «Águilas» canadienses.
Paradela rompe el hielo (Minuto 22)
Desde el silbatazo inicial, Cruz Azul impuso condiciones. El Vancouver FC intentó cerrar espacios con una línea de cinco, pero la movilidad de Charly Rodríguez fue la llave maestra. Al minuto 22, tras una triangulación perfecta por el centro, José Paradela recibió de espaldas y sacó un zurdazo cruzado que dejó sin oportunidad al arquero Callum Irving.
El pincel de Amauri Morales (Minuto 40)
El equipo canadiense intentó reaccionar mediante trazos largos buscando la velocidad de sus extremos, pero justo antes del descanso, al minuto 44, apareció Amauri Morales. El joven mexicano recibió el balón en los linderos del área para vencer al guardameta en un auténtico golazo para el 0-2.
La sentencia de Palavecino (Minuto 65)
Para el segundo tiempo la máquina estaba más que cómoda y en una gran jugada en la que se juntaron los mejores del Azul, Paradela sirve al Toro quien de primer toque deja solo a Palavecino quien selló el 0-3 final.
Fue así que el Cruz Azul regresaría a tierras mexicanas con una amplia ventaja que buscará ampliar en el juego de vuelta en el Estadio Cuauhtémoc y obtener su pase a octavos de final de la CONCACAF Champions Cup.
